En Cicloturismo

El que sin duda constituye la mayor barrera de protección ante una caída para un ciclista, debe ser tratado con especial atención. Acertar eligiendo casco puede hacer de nuestras rutas algo mucho más ameno, al tiempo que mejora nuestra seguridad. Veamos cómo:

Claves para elegir un casco de bicicleta

Hay que recordar que el casco debe ser una extensión más de nuestro cuerpo. Por ello, el factor de la comodidad es absolutamente esencial. Elegir un casco incómodo por cuestiones de precio puede costarnos muy caro, e incluso impedirnos disfrutar de la bici.

Ahora bien, la comodidad no debe ir jamás en detrimento del factor realmente crucial: la seguridad. Escoger un casco polivalente y con garantías nos permite disfrutar de las diferentes rutas con la tranquilidad de estar completamente a salvo frente a las caídas.

De igual modo, no debemos desestimar la cuestión de la transpiración. El casco no sólo nos protege del asfalto al caernos, sino también del continuo impacto del sol. Puede ser realmente peligroso llevar puesto uno que concentre demasiado el calor en la cabeza.

Aunque a estas alturas parezca innecesario, lo cierto es que el diseño sigue siendo un factor a tener en cuenta. Ya no nos encontramos con enormes armatostes como antaño, pero un casco aerodinámico y compacto siempre es una ventaja para transportarlo.

En dicha línea, es necesario destacar la estructura y la composición. No cualquier material vale lo mismo, pero pagar un extra de precio por lo último en tecnología y ligereza es algo que nuestras cervicales agradecerán a cada kilómetro de trayecto.

Por todo lo anterior, resulta evidente que elegir un casco es algo que debe hacerse con cuidado. Como elemento clave de la afición al ciclismo, debemos ser precavidos y no dejar que lo barato termine saliéndonos caro.

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